miércoles, 24 de agosto de 2022

Astrónomos y astrónomas de Argentina lograron medir la masa de una de las estrellas más masivas de la Vía Láctea

  

Julia Arias, Nidia Morrell, Rodolfo Barbá y Roberto Gamém.

Astrónomos y astrónomas de Argentina lograron medir la masa de una de las estrellas más masivas de la Vía Láctea

Forma parte de un sistema binario junto a otro objeto con el que se ocultan mutuamente. 

Su órbita excéntrica hizo que queden alineadas respecto de la Tierra causando un eclipse parcial que permitió obtener los datos precisos. 

Del trabajo formó parte un investigador del CONICET.

“Fue un guiño de la naturaleza”, expresa Roberto Gamen, investigador del CONICET en el Instituto de Astrofísica de La Plata (IALP, CONICET-UNLP), para definir el suceso que le permitió, junto a un grupo de expertos y expertas de Argentina residentes en Chile, calcular la masa de una de las estrellas más masivas de la Vía Láctea. 

La definición tiene que ver con la particular configuración del sistema binario WR21a, un par de estrellas que orbitan juntas en torno a un mismo centro de masa y que fueron las protagonistas del hallazgo publicado en la revista científica Monthly Notices of the Royal Astronomical Society.

“Su órbita es muy excéntrica, esto hace que la distancia entre ambos objetos varíe mucho. 

Cuando están más próximas entre sí la separación es cinco veces menor a la que presentan cuando están más alejadas. 

Pero lo más curioso es que, en base a datos extremadamente precisos obtenidos por el Satélite de Sondeo de Exoplanetas en Tránsito (TESS, por sus siglas en inglés) de la NASA, este sistema fue identificado como eclipsante, gracias a que el momento en que están más cerca una de la otra coincide con el instante en que se encuentran alineadas respecto de la Tierra y provocan un eclipse parcial. 

Ese fue el guiño que nos dio la posibilidad de calcular su masa: 93 veces la de nuestro Sol”, destaca.

La masa, es decir la cantidad de sustancia que posee un objeto, es un parámetro físico fundamental en el estudio de las estrellas y la evolución del universo, pero es a su vez uno de los más difíciles de determinar empíricamente. 

“Si bien los y las astrónomos y astrónomas nos las ingeniamos para calcular las masas estelares a partir de otros parámetros teóricos, la manera más directa es a través del estudio de los movimientos de las estrellas que se encuentran en sistemas binarios –más de la mitad de las estrellas están agrupadas así–. 

Y, mejor aún, si existe la condición extra de que las componentes que forman esa binaria se eclipsan mutuamente, es decir que durante su movimiento una estrella pase por delante de la otra y oculte una parte o toda su luz”, apunta Gamen.

El hallazgo es resultado de más de quinces años que el equipo de astrónomos y astrónomas viene dedicando al monitoreo de unas doscientas estrellas utilizando telescopios de Argentina y Chile. 

“Observamos estrellas candidatas a tener masas unas ocho veces mayores a la del Sol. 

El estudio de este tipo de objetos es necesario por muchas razones. Entre ellas, porque al ser las más luminosas de todas las estrellas, son las únicas que se pueden detectar en las galaxias más distantes. 

Entonces, entender las estrellas masivas de la Vía Láctea nos permite extrapolar ese conocimiento a otras galaxias”, puntualiza.

A lo largo de estos años, los y las expertos y expertas detectaron decenas de sistemas binarios, entre los que se encuentra WR21a, descubierto en 2008 como binario espectroscópico, lo que significa que el espectro de la estrella mostraba diferentes velocidades según el momento de la observación. 

Este sistema se encuentra a unos 13 mil años luz de la Tierra, en la constelación de Carina, en los alrededores de un cúmulo abierto masivo, es decir un conglomerado de estrellas donde muchas de ellas son masivas, denominado  Westerlund 2, “del cual parece que se está ‘escapando’: en los cúmulos, las estrellas están gravitatoriamente ligadas, sin embargo suelen ocurrir algunas interacciones que, al igual que lo que sucede con las bolas de un billar, hacen que algunas estrellas ganen impulso y se escapen”, describe.

“Las estrellas, además de ser fascinantes en sí mismas, según sabemos son las únicas capaces de crear los átomos que constituyen a los seres vivos: el oxígeno del agua, el fósforo de los ácidos nucleicos (ADN y ARN), el calcio de los huesos, y el sodio –que participa en el metabolismo celular y en la contracción muscular– fueron creados en las estrellas masivas y eyectados al espacio interestelar, ya sea durante algunas de sus etapas evolutivas o bien en las eyecciones propias de las supernovas. 

Es decir que, sin estrellas masivas, la vida no podría existir tal como la conocemos”, cierra.

Por Marcelo Gisande.

Referencia bibliográfica:

Barbá, R. H., Gamen, R. C., Martin-Ravelo, P., Arias, J. I., &Morrell, N. I. (2021). Thewinkingeyeof a heftystar. WR 21a revealed as a verymassiveeclipsingbinaryby TESS. arXivpreprint arXiv:2109.06311. DOI: https://doi.org/10.48550/arXiv.2109.06311

Sobre investigación:

Rodolfo Barbá. Universidad de La Serena, Chile.

Roberto Gamen. Investigador independiente. IALP.

Pablo Martín-Ravelo. Universidad de La Serena, Chile.

Julia Arias. Universidad de La Serena, Chile.

Nidia Morrell. Observatorio Las Campanas, Chile.

CONICET

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martes, 26 de julio de 2022

Estudio sobre supernovas aporta conocimiento sobre las estrellas y el universo

 

Laureano Martinez, Melina Bersten y Mariana Orellana. Fotos: gentileza investigadores.

Un estudio sobre supernovas aporta conocimiento sobre las estrellas y el universo

En una serie de tres artículos publicados en la revista Astronomy & Astrophysics, científicos y científicas del CONICET analizan, por primera vez y a partir de la base de datos más completa a nivel internacional, las características y propiedades de las supernovas más abundantes del universo.

Las supernovas son explosiones energéticas que marcan el final evolutivo de algunas estrellas; se espera que sucedan en estrellas aisladas que nacen con masas al menos ocho veces mayor a la del Sol. 

Son eventos muy luminosos de corta duración, lo cual implica que pueden brillar como una galaxia completa por algunos meses y que cambien su brillo rápidamente, por lo que para estudiarlas son necesarias muchas observaciones a lo largo del tiempo. 

El estudio de las supernovas es de gran relevancia en diferentes campos de la astronomía: por un lado, son útiles para medir distancias cosmológicas, y por otro lado son excelentes laboratorios para el estudio de la astrofísica estelar y el entendimiento de la composición química y energética de las galaxias y del universo en su conjunto.

Existen numerosos tipos de supernovas, y la división entre diferentes grupos se da principalmente por la presencia o ausencia de ciertos elementos químicos en sus espectros. 

En un estudio llevado a cabo por científicos y científicas del CONICET y liderado por Laureano Martinez, becario del Instituto de Astrofísica de La Plata (IALP, CONICET-UNLP), se analizan datos de supernovas ricas en hidrógeno, las cuales representan las explosiones estelares más abundantes del universo. 

Debido a esta característica son uno de los principales contribuyentes al enriquecimiento químico de las galaxias, por lo cual comprender sus propiedades físicas puede aportar conocimiento original sobre el universo. 

Los resultados de esta investigación fueron publicados en la revista Astronomy & Astrophysics.

Esta serie de trabajos analizó la base de datos más grande y homogénea de observaciones de supernovas ricas en hidrógeno con el objetivo de conocer las propiedades de las estrellas que dieron origen a dichas explosiones. 

Se trabajó con una muestra de más de nueve mil observaciones de setenta y cuatro supernovas realizadas en el marco del proyecto internacional Carnegie Supernova Project-I. 

“Tuve la oportunidad de poder analizar una muestra sin precedentes en términos de la cantidad y calidad de los datos que implicó un gran desafío; este análisis puede ser de utilidad para profundizar el conocimiento existente y aportar a este campo que está en continuo descubrimiento”, señala Martinez.

La investigación consistió en comparar los resultados de estas observaciones con los obtenidos de modelos teóricos que simulan explosiones estelares y que fueron desarrollados por parte del equipo de investigación en trabajos anteriores. 

El objetivo de este análisis fue determinar las características físicas de las estrellas masivas antes de la explosión y obtener un panorama más detallado de la diversidad de supernovas ricas en hidrógeno existentes. 

“Uno de los hallazgos más impactantes obtenidos es que, al momento de la explosión, las estrellas podrían tener menos masa de lo esperado según los modelos de estudio vigentes”, señala Martinez. 

“Esto es un descubrimiento novedoso y como equipo nos inclinamos a pensar que hay elementos de la evolución estelar que pueden estar faltando en estos modelos”, agrega.

“Otra parte importante del estudio se obtuvo del análisis a posteriori, luego de analizar todas las supernovas descubrimos que, más allá de tener características en común, son todas distintas entre sí. 

Entre los parámetros que influyen en el evento de una supernova, se pudo concluir que la energía es uno de los factores dominantes para determinar la evolución de su brillo”, señala Mariana Orellana, investigadora del CONICET en la Universidad Nacional de Río Negro (UNRN) y una de las coautoras del artículo. 

“Esta hipótesis ya se había planteado en otras oportunidades; sin embargo, no se contaba con un análisis estadístico detallado de una gran cantidad de supernovas que aporte una evidencia tan sólida”, agrega.

“Nunca pensé que podríamos llegar tan lejos con este análisis. 

Fue un proyecto que comenzó hace muchos años y para el cual desarrollamos el código que simula explosiones estelares. Trabajamos arduamente y con mucha gente involucrada de diferentes países. 

Por todos estos esfuerzos pudimos llevar adelante este impresionante trabajo de escala internacional que seguramente tendrá un impacto muy fuerte en nuestra área de trabajo”, afirma Melina Bersten, investigadora en el IALP y también autora de este trabajo.

Por Emiliana García

Referencia bibliográfica

Martinez, L., Bersten, M. C., Anderson, J. P., Hamuy, M., González-Gaitán, S., Stritzinger, M., … & Suntzeff, N. B. (2022). Type II supernovae from the Carnegie Supernova Project-I-I. Bolometric light curves of 74 SNe II using uBgVriYJH photometry. Astronomy & Astrophysics, 660, A40. https://doi.org/10.1051/0004-6361/202142075

Martinez, L., Bersten, M. C., Anderson, J. P., Hamuy, M., González-Gaitán, S., Förster, F., … & Suntzeff, N. B. (2021). Type II supernovae from the Carnegie Supernova Project-I. II. Physical parameter distributions from hydrodynamical modelling . Astronomy & Astrophysics, 660, A41. https://doi.org/10.1051/0004-6361/202142076

Martinez, L., Anderson, J. P., Bersten, M. C., Hamuy, M., González-Gaitán, S., Orellana, M., … & Suntzeff, N. B. (2022). Type II supernovae from the Carnegie Supernova Project-I. III. Understanding SN II diversity through correlations between physical and observed properties. Astronomy & Astrophysics, 660, A42. https://doi.org/10.1051/0004-6361/202142555

CONICET

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martes, 19 de julio de 2022

Vea el universo de una nueva manera con las primeras imágenes del Telescopio Espacial Webb

 


Vea el universo de una nueva manera con las primeras imágenes del Telescopio Espacial Webb

¿Estás listo para ver vistas detalladas y sin precedentes del universo desde el Telescopio Espacial James Webb, el observatorio espacial más grande y poderoso jamás creado? 

Desplácese hacia abajo para ver las primeras imágenes y datos a todo color de Webb. 

Despliega el universo con nosotros. ✨


Nebulosa Carina

Este paisaje de "montañas" y "valles" salpicados de estrellas brillantes, llamados los Acantilados Cósmicos, es el borde de la Nebulosa Carina que nace como estrella. 

Por lo general, las primeras fases de la formación estelar son difíciles de capturar, pero Webb puede mirar a través del polvo cósmico, gracias a su extrema sensibilidad, resolución espacial y capacidad de imagen. 

Los chorros protoestelares se disparan claramente desde algunas de estas estrellas jóvenes en esta nueva imagen.

Nebulosa del Anillo Sur

La Nebulosa del Anillo Sur es una nebulosa planetaria: es una nube en expansión de gas y polvo que rodea a una estrella moribunda. 

En esta nueva imagen, la segunda estrella más tenue de la nebulosa se pone a la vista, así como el gas y el polvo que arroja a su alrededor. 

(La estrella más brillante se encuentra en su propia etapa de evolución estelar y probablemente expulsará su propia nebulosa planetaria en el futuro). 

Este tipo de detalles nos ayudarán a comprender mejor cómo evolucionan las estrellas y transforman sus entornos. 

Finalmente, es posible que note puntos de luz en el fondo. Esas no son estrellas, son galaxias distantes.

Quinteto de Stephan

El Quinteto de Stephan, una agrupación visual de cinco galaxias cerca una de la otra, fue descubierto en 1877 y es mejor conocido por aparecer prominentemente en el clásico navideño, "It's a Wonderful Life". 

Esta nueva imagen lleva el grupo de galaxias de la pantalla plateada a su pantalla en un enorme mosaico que es la imagen más grande de Webb hasta la fecha. 

El mosaico cubre aproximadamente una quinta parte del diámetro de la Luna; contiene más de 150 millones de píxeles y está construido a partir de casi 1.000 archivos de imagen separados. 

Detalles nunca antes vistos están en exhibición: brillantes cúmulos de millones de estrellas jóvenes, nacimientos de estrellas frescas, colas de gas, polvo y estrellas, y enormes ondas de choque pintan una imagen dramática de las interacciones galácticas.

WASP-96 b

WASP-96 b es un planeta gigante, en su mayoría gaseoso fuera de nuestro sistema solar, descubierto en 2014. 

Webb's Near-Infrared Imager and Slitless Spectrograph (NIRISS) midió la luz del sistema WASP-96 a medida que el planeta se movía a través de la estrella. 

La curva de luz confirmó observaciones anteriores, pero el espectro de transmisión reveló nuevas propiedades del planeta: una firma inequívoca de agua, indicios de neblina y evidencia de nubes en la atmósfera. 

Este descubrimiento marca un gran salto adelante en la búsqueda de planetas potencialmente habitables más allá de la Tierra.

El primer campo profundo de Webb

Esta imagen del cúmulo de galaxias SMACS 0723, conocido como el Primer Campo Profundo de Webb, mira 4.600 millones de años en el pasado. 

Al observar las longitudes de onda infrarrojas más allá de los campos más profundos del Hubble, la aguda vista infrarroja cercana de Webb revela miles de galaxias, incluidos los objetos más débiles jamás observados en el infrarrojo, en la vista más detallada del universo temprano hasta la fecha.

 Ahora podemos ver estructuras diminutas y débiles que nunca antes habíamos visto, como cúmulos estelares y características difusas y pronto, comenzaremos a aprender más sobre las masas, edades, historias y composiciones de las galaxias.

Estas imágenes y datos son solo el comienzo de lo que encontrará el observatorio. 

Estudiará todas las fases de la historia de nuestro Universo, desde los primeros resplandores luminosos después del Big Bang, hasta la formación de sistemas solares capaces de soportar la vida en planetas como la Tierra, hasta la evolución de nuestro propio Sistema Solar.

Créditos: NASA, ESA, CSA y STScI

NASA

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martes, 17 de mayo de 2022

Astrobiología La historia de nuestra búsqueda de vida en el universo

  

Astrobiología La historia de nuestra búsqueda de vida en el universo

Los astrobiólogos estudian el origen, la evolución y la distribución de la vida en el universo. 

Esto incluye la identificación de la evidencia dejada por la vida que una vez sobrevivió en la antigua Tierra, y se extiende a la búsqueda de vida más allá de nuestro planeta.

Cuando buscan señales de vida en otros mundos, ¿qué están buscando?

Cosas llamadas biofirmas. 

Por ejemplo, cuando firmas un pedazo de papel, tu firma es evidencia de tu existencia. 

Del mismo modo, las biofirmas son cualquier cosa que pueda probar que la vida estuvo una vez, o está, presente en un entorno.

Si tuviéramos mucha suerte, podríamos detectar algo que sabemos que es la vida con un telescopio poderoso o recibir una "llamada telefónica" o una señal de radio de civilizaciones alienígenas. 

Esos tipos de biofirmas serían obvias. 

Pero solo nos permitirían identificar la vida avanzada.

Durante la mayor parte de la historia de la Tierra (miles de millones de años), la vida unicelular como las bacterias y las arqueas han existido. 

Los humanos solo han estado haciendo transmisiones de radio durante cientos de años. 

Por lo tanto, tenemos una mejor oportunidad de encontrar vida si buscamos signos que han existido durante períodos de tiempo muy largos.

Los patrones en rocas antiguas que fueron creados por la vida son un gran ejemplo. 

Eso puede ser cualquier cosa como una huella de dinosaurio o estructuras construidas por microorganismos, como los estromatolitos.

Las moléculas también pueden ser biofirmas, como el ADN dejado atrás para que los detectives lo descubran. 

Pero el ADN no dura mucho tiempo por sí solo en la mayoría de los entornos, por lo que otras moléculas como los lípidos (como los aceites naturales, la cera y la grasa) podrían ser una mejor opción si está buscando firmas de vida de millones (o miles de millones) de años atrás.

Incluso el equilibrio de gases en la atmósfera de un planeta puede ser un signo de vida pasada o presente. 

En la Tierra, la biología juega un papel importante en el mantenimiento de la delicada composición de gases como el nitrógeno, el oxígeno y el dióxido de carbono en el aire que respiramos.

¡Estos son solo algunos ejemplos de signos que los astrobiólogos buscan cuando buscan vida entre las estrellas! 

La investigación sobre estas biofirmas informa muchas de nuestras misiones más grandes, desde observatorios como el Telescopio Espacial Hubble y el Telescopio Espacial Webb hasta nuestro esfuerzo de retorno de muestras de Marte.

¿Quieres saber más sobre la búsqueda de la vida? 

Echa un vistazo al último número de nuestra novela de historia gráfica estilo cómic, Astrobiología: 

La historia de nuestra búsqueda de vida en el universo. 

Este nuevo capítulo trata sobre biofirmas.


Explora la vida en el universo con nosotros siguiendo la Astrobiología de la NASA en Twitter y Facebook.

NASA

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miércoles, 3 de marzo de 2021

Observatorio Pierre Auger publica datos sobre los rayos cósmicos

   


El Observatorio Pierre Auger publica datos sobre los rayos cósmicos para su uso en ciencia y educación

El Proyecto Pierre Auger -del que participa la CNEA- pone a disposición el 10% de los datos registrados por el mayor 📡detector de ⚡rayos cósmicos del🌐 mundo. 

Los mismos podrán ser utilizados con fines educativos por profesionales y científicos.

Con el objetivo de aumentar la cantidad y diversidad de 🙋‍♂️🙋‍♀️personas que acceden a los datos científicos y así apoyar el desarrollo del potencial científico común para el futuro, la Colaboración Pierre Auger liberó el 10% de los datos registrados por el mayor detector de ⚡rayos cósmicos del mundo que se ubica en Malargüe, provincia de Mendoza.

El Proyecto Pierre Auger es una iniciativa internacional que busca determinar el origen y la identidad de los ⚡rayos cósmicos para avanzar en la comprensión de nuestro universo.

La CNEA es uno de los principales participantes de este proyecto, del que toman parte 400 👩‍🔬👨‍🔬científicos de casi un centenar de instituciones de 🗺18 países, quienes observan las lluvias de ⚡rayos cósmicos, efectuando mediciones de las cascadas de partículas que se producen cada vez que un rayo cósmico choca contra las moléculas de la atmósfera superior. 

Así se determina la energía, dirección de llegada y la naturaleza de los⚡ rayos cósmicos de las más altas energías observables.

Los datos del Observatorio Pierre Auger y la plataforma informática que los soporta tienen un enorme valor para la comunidad científica🌐 mundial, por lo que se espera que su publicación permita generar iniciativas educativas y de comunicación de la ciencia. 

El conjunto de datos liberados consiste en el 10% de todos los eventos registrados en el Observatorio, sometidos a los mismos procedimientos de selección y reconstrucción utilizados por la Colaboración Pierre Auger en publicaciones recientes.

El análisis de dichos datos permitió, por ejemplo, demostrar que las partículas de mayor energía tienen un origen extra galáctico, medir su espectro energético y descubrir indicios de la emisión de las astropartículas desde fuentes específicas cercanas, como también caracterizar el tipo de partículas que transportan estas notables energías.


Schematic map of the Pierre Auger Observatory

Para clasificar estos datos, se los dividió en cuatro niveles de complejidad adaptados para la política de acceso abierto de la Colaboración Auger:

Nivel 1 - Publicaciones científicas de acceso abierto, con datos numéricos adicionales para facilitar su reutilización.

Nivel 2 - Publicación periódica de datos de rayos cósmicos en un formato simplificado para la educación y la divulgación. Se inició en 2007, cuando se publicó el 1% de los datos, y aumentó al 10% en 2019.

Nivel 3 - Publicación de eventos de rayos cósmicos reconstruidos, seleccionados con el mejor conocimiento disponible del rendimiento y las condiciones del detector en el momento de la toma de datos. También se proporcionan ejemplos de códigos derivados de los utilizados por la Colaboración para los análisis publicados.

Nivel 4 - Publicación de datos casi crudos de esos eventos. También se proporciona un explorador de eventos y códigos para leer estos datos.

Para más información y acceso a los datos puede visitarse el sitio web de la Colaboración Pierre Auger, que además incluye los datos de los dos instrumentos principales del Observatorio: el Detector de Superficie del Observatorio, que cubre 3000 km2, y el Detector de Fluorescencia.



Sobre el Observatorio Pierre Auger

Para resolver el enigma de los ⚡rayos cósmicos de energía ultra elevada, el Observatorio Pierre Auger estudia las cascadas de partículas que se producen cada vez que un ⚡rayo cósmico choca contra las moléculas de la atmósfera superior. 

Así se determina la energía, dirección de llegada y la naturaleza de las partículas sub-atómicas de las más altas energías observables.

El Observatorio está emplazado en los departamentos de Malargüe y San Rafael, provincia de Mendoza. 

Gestiona una red de 📡1660 detectores de superficie, distanciados 1,5 km entre sí, que cubren un total de 3000 km2. 

La red de detectores de superficie se complementa con un conjunto de 27 🔭telescopios de alta sensibilidad que, en las noches despejadas sin 🌙luna, escudriñan la atmósfera para observar la tenue luz ultravioleta que producen las cascadas de las lluvias de partículas secundarias al atravesar el aire.

CNEA

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martes, 8 de septiembre de 2020

Campaña en La Puna CAB CSIC INTA


Campaña en La Puna Febrero 2020

Un equipo científico del Centro de Astrobiología (CSIC-INTA) ha viajado hasta La Puna argentina para estudiar algunos de sus ambientes extremos desde un punto de vista astrobiológico.

La campaña se ha realizado en colaboración con investigadores del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas de Argentina (CONICET).

Este trabajo ha sido financiado por la Agencia Estatal de Investigación (AEI) y el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER).

Projects No. RYC-2014-19446, ESP2017-87690-C3-3-R (D.C.)

Proyecto: "Estudio biogeoquímico en microbialitos/tapetes microbianos fósiles y modernos de la Puna como modelos para estudios en Astrobiología". Daniel Carrizo (CAB)

Vídeo: Fernando Nicolás López


martes, 25 de agosto de 2020

Puna En extraterrestres condiciones la vida prospera


En 2009 Maria Eugenia Farías reportó la existencia de estromatolitos vivos en los salares de la Puna
Foto gentileza investigador

María Eugenia Farías “En los salares y volcanes de la puna, la vida prospera pese a las ‘condiciones extraterrestres’ que presenta el entorno”

La investigadora del CONICET y referente mundial en ecología microbiana acaba de editar un libro en el que recopila el conocimiento generado por el laboratorio que dirige y colegas de renombre internacional en microbiología, geología y ecología de los ambientes extremos del altiplano argentino y chileno.

A la fructífera carrera de María Eugenia Farías, signada por descubrimientos inusitados, logros académicos, múltiples reconocimientos -tales como el Premio KONEX 2013 o L’Oréal-UNESCO “Por las Mujeres en la Ciencia” edición 2011-, decenas de publicaciones en revistas especializadas y colaboraciones nacionales e internacionales, se suma esta vez el lanzamiento de su tercer libro en el que recopila más de quince años de investigaciones focalizadas en las alturas de los Andes Centrales y en la vida “al límite” que allí prospera.

Desde que reportara por primera vez en 2009 la existencia de estromatolitos vivos en los salares de la Puna –microorganismos extremófilos que se adaptan a condiciones inhóspitas similares a las del planeta hace 3.400 millones de años-, la investigadora del CONICET reunió cuantiosa y actualizada información que vuelca en su reciente producción titulada Ecosistemas microbianos en ambientes extremos de los Andes centrales. En esta obra, la referente internacional en ecología microbiana ofrece una completa recreación y explicación sobre la biodiversidad oculta en la región del altiplano argentino y chileno.

“El altiplano andino central se caracteriza por su gran altitud, sus cuencas cerradas que modulan las salinas y humedales salinos rodeados de desiertos, por la considerable influencia de la actividad volcánica y la radiación UV; pero además por el contenido de arsénico, la alcalinidad, la alta salinidad y los bajos niveles de oxígeno disuelto, junto con las fluctuaciones extremas diarias de temperatura y las condiciones oligotróficas (de escasos nutrientes)”. Por lo tanto, para Farías, “en los salares y volcanes de la puna la vida prospera pese a las ‘condiciones extraterrestres’ del entorno”.

Asimismo, la investigadora a cargo del Laboratorio de Investigaciones Microbiologicas de Lagunas Andinas (LIMLA) de la Planta Piloto de Procesos Industriales Microbiológicos (PROIMI, CONICET) agrega que, a través del desarrollo de biofilms, tapetes microbianos o microbialitos complejos, los ecosistemas microbianos extremos pueden prosperar y hasta colonizar diferentes ambientes diversos como salinas, humedales, lagos, fumarolas de volcanes, géiseres y desiertos.

El libro, publicado por la editorial Springer, consta de 19 capítulos en los que se destacan aportes de referentes nacionales (muchos de ellos del CONICET) e internacionales, que detallan las particularidades de la microbiología y geología de estas zonas; los ecosistemas microbianos de estromatolitos modernos descriptos en Argentina y Chile por la propia autora; la historia de la microbiología de las míticas momias del Lluillaillaco, y los desafíos de conservación y uso sustentable de los salares en el contexto del interés económico que despierta la minería de litio en la zona, entre otras grandes tópicos desarrollados.


En 2009 Maria Eugenia Farías reportó la existencia de estromatolitos vivos en los salares de la Puna
Foto gentileza investigador

Vale aclarar que el resto de los colaboradores del libro son especialistas en microbiología de volcanes, salares y lagunas de la Puna del LIMLA; del Centro de Investigaciones Biológicas Margarita Salas (CIB) y de la Universidad de Islas Baleares, ambas instituciones de España; de las Universidades de Colorado y Michigan (Estados Unidos), de Antofagasta de las Sierras (Chile), y de la Universidad Nacional de Tucumán (UNT), entre otras instituciones.

“En el presente trabajo se expone la comprensión actual de distintos profesionales acerca de estos asombrosos ecosistemas, proporcionando una base para su protección y utilización sostenible, motivo por el cual considero que puede ser de sumo interés para investigadores y estudiantes graduados, así como también para miembros que se desempeñan en esferas del gobierno o la industria minera, y actividades similares”, concluye la investigadora.

En síntesis, las más de noventa publicaciones científicas de parte de María Eugenia Farías durante esta década y media de trabajo no sólo sirvieron para generar conocimiento científico, sino también para la formación de valiosos recursos humanos. Constituyen además un punto de partida para el mejoramiento del turismo en la zona mencionada, así como para el involucramiento de las comunidades originarias de Argentina y Chile con el conocimiento sobre el cuidado de su patrimonio biológico y las aplicaciones biotecnológicas de esta diversidad extrema.



En 2009 Maria Eugenia Farías reportó la existencia de estromatolitos vivos en los salares de la Puna
Foto gentileza investigador

Otros frutos de los estudios de María Eugenia Farias

Proporcionaron la creación de aéreas protegidas en Argentina (Reserva provincial Laguna Socompaen Salta) y Chile (Declaración de Santuario de La Naturaleza en Tebenquiche) que, por primera vez protegen a los ecosistemas microbianos que habitan los salares.

Sus trabajos de puesta en valor y guías ambientales de ecología microbiana en los salares impulsaron la incorporación de estos ecosistemas en las líneas de base y estudios de impacto ambiental de muchos proyectos mineros en Argentina y Chile (LIEX, ALBERMARLE, SQM, entre otros).

Favorecieron a la selección de la Puna de Catamarca como terreno de pruebas para testear los equipos que la Agencia Aeroespacial Europea pone a punto con el propósito de enviar a Marte para la búsqueda de vida extraterrestre Sitio Aqui

Promovieron el desarrollo de proyectos de turismo científico en Atacama Chile y la Puna de Catamarca y Salta Sitio Aqui

Posibilitaron el desarrollo de aplicaciones biotecnológicasen Startups (CASPR-BIO y CKAPUR) en diferentes etapas de desarrollo.

Referencia bibliográfica

Farías, M. E. Microbial Ecosystems in Central Andes Extreme Environments: Biofilms, Microbial Mats, Microbialites and Endoevaporites.

Por Maximiliano Grosso

CONICET